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hablarán de nosotros. Nos citarán como ejemplo. La música seguirá… y ya estaremos muertos. Oye, Véro… Hay que hacerlo. Sé que hay que hacerlo. Toda la noche buscando a Julien como una loca, sin saber nada, sin encontrarle. Tengo los pies helados. Está lleno de polis. Florence Carala. Carala. Igual que Carala. Sí. No hay treinta y seis. Es mi marido. ¿Cómo? ¿La Sra. de Carala? ¿Desaprueba mi matrimonio? Deja eso, amigo… ¿Qué hacía en la Madeleine a las , sin documentos? Iba a misa. ¿Con él? Evidentemente. Perdone, Sra. Carala. Ha sido un error. Para el carro. No te arrastres. Carala sólo es un vendedor de cañones. ¡Y un gilis! Déjeme en paz… Déjele, me ocupo de él. Llame a mi casa. Que me recoja mi chófer. Enseguida, señora. ¿Frecuenta las comisarías? A veces, de madrugada. ¿Julien también? Es mi amigo. ¡Y cómo trata a la poli! Quizá esté en otra comisaría. Sí. Deberíamos ir a ver. Quédese tranquilo. Estará sediento. Pues, esperará. Eso no está bien. Comisario Chérier, Brigada Criminal. Primer piso. Encantada. Espero que su marido no nos guarde rencor por este… Está en Suiza. No sabrá nada. Claro, señora, claro. No se registrará que pasó por aquí. Sería el colmo. Mi marido suele comer con el Ministro. Claro, señora, claro. El Sr. Carala come mucho por sus negocios. Por ejemplo… ¿Por ejemplo? ¿No tiene un colaborador llamado Tavernier? Creo que sí. Sí. ¿Quizá le conoce? Sí, no sé. Le he visto dos o tres veces. ¿Podría precisar cuándo fue la última vez? Su pregunta es extraña. Le vi anoche, en coche. En el bulevar Haussmann. ¿A qué hora? A las siete. No, antes de las siete. Antes de las siete. Por supuesto. ¿Estaba solo? Iba con una joven. ¿Por qué dice “por supuesto”? Señora, Ud. acaba de prestar, sin saberlo, una gran ayuda a la Justicia. Buscamos a Tavernier por asesinato hoy a las :h. No ha sido él. ¿A quién ha asesinado? A dos turistas alemanes. Hizo bien. Hallamos su impermeable, su coche, su revólver. Una joven le acompañaba. Su declaración, señora, es muy interesante. ¿Me das un cigarrillo, querido? Perdone la torpeza, señora. Espero que el Sr. Carala… ¿Llamó el señor desde Suiza? No, señora. Llevamos al Sr. Subervie. Después vamos a casa y sacará el Dauphine. Estoy horrible, o estoy loca. Represento a la Justicia Francesa. Me he molestado personalmente. La misma mañana. ¡Un domingo! Deben declarar según su conciencia. Había tormenta. Estábamos nerviosos y no podíamos dormir. Reconocí las siluetas. Es difícil decirlo. ¿Le vio, o no? Sí, es él. Bien. ¡El siguiente! El presunto homicida no entró en recepción, pero vi a las desgraciadas víctimas, y a la joven que inscribió a su cómplice. Si tuviera fotos de ella… Infórmese sobre mí, siempre me he entendido bien con la Justicia. ¡Siguiente! Señor comisario… No soy comisario. Soy sustituto del Fiscal. ¿Tiene sus documentos? Sr. sustituto, protesto. Mi vida privada es pública. Soy Jacqueline Mauclair. Eso no cambia nada. Los periodistas insisten. Esos periodistas insaciables. Que pasen. Por favor, señora. Sí. Señores, ya les dije que estudié en la Escuela Superior antes de abrazar la carrera judicial.