Anuncios

Radio Montina

Radio Montina, Radio Montina Radios Online Chile, Radio Montina radios de chile…

Añadir a su sitio.

Pero para pagar por la carne, prefiero ir de s. Jamás habría imaginado que precisamente tú cayeras en su telaraña. Creía que tu moral, tan estricta, te protegería. Tú no me hables de moral. Sí te hablo. Porque mientras tú montas yeguas y señoras falsas, yo llevo comida a tu casa para Trini y Ramonet. No pierdes ni una ocasión. Ojalá lo hubiera hecho. Pero la quiero demasiado para herirla. No sabía que fueras tan romántico. Pídele que venga. No aceptaré órdenes de nadie. Hazlo o lo hago yo. ¿Con qué excusa? No disimules. Las esposas pueden venir por Navidad. No estamos casados. Pídele la mano si hace falta. Le escribiré. Pero cuando lleguen, desaparece. ¡Es papá, hijo! ¡Qué alegría! Creía que no te tendría más así. Siento no haber escrito más a menudo. La última carta es la que cuenta. Mira cómo ha crecido. ¿Qué? ¿Eso es todo lo que me quieres? Ramonet, dale un beso a tu padre. ¡Qué grande! Trini, te he echado mucho de menos. Cómo has crecido. Ya se ha dormido. ¿No te extraña que Juli no haya venido a vernos? De Juli no me sorprende nada. Podríamos ir a verlo mañana. Deja en paz a Juli ahora. Perdóname. No te preocupes. Un año sin mujer es demasiado tiempo. Mira qué bonita es. ¡Arriba, arriba, arriba! Muy bien. Ahora tienes que acariciarla. Mira al frente como un soldado. Saca pecho. Y ahora este saludo. Ahora ya puedes galopar. ¡Buenos días! Mamá, mira qué bien lo hago. Ven a probar esto. ¡A desayunar! ¡Venga, date prisa! ¡Verás qué desayuno! ¡Aúpa! Mamá, mira, la leche del tío Juli. ¡Déjala en su sitio! ¿Qué hacéis aquí? Busco a Juli. Yo también. Anoche no se presentó. Este soldado hizo su guardia. Su mochila no está. Avise al capitán. Ya lo sabe, señor. ¡Repítaselo! ¿Es normal que se vaya sin decir nada? No, pero ya sabes que no se puede estar quieto. Pero yo le avisé de que venía. Pues mira qué caso te hace. Lluís, lo que nos traía lo robaba de aquí, ¿verdad? Está claro, ¿no? Ya ves que no respeta nada. Eso lo dices tú, pero si no fuera por él Radio ¿No sabes dónde puede estar? No me importa. ¿Te da igual si está vivo o muerto? La verdad es que sí. Y a ti también debería darte igual. ¿Quién es? La Carlana, la señora del pueblo. Le doy el pésame. Gracias. Me gusta verlo acompañado de su familia. Mi mujer y mi hijo. Encantada. Me llamo Trini. Olivella, para servirla. Y este es nuestro Ramonet. ¡Qué preciosidad! Tienes un pelo muy bonito. Gracias, señora. No quiero hacer esperar a la gente. Un placer conocerlos. Tengo ganas de acabar con esto. Qué mujer más elegante. ¿Verdad, Lluís? Y cuánta tristeza en sus ojos. ¿Ves cuánta nieve? Sí. ¿Qué hay allí? ¿Adónde van? No lo sé. Van a África porque tienen frío. ¿Es que está fría? Está tan fría que quema. Cerrad o cogeremos todos una pulmonía. Vamos, que si no la mamá me reñirá. ¡Arriba, Ramonet! Muy bien. Es como un soldado. Me hago caca. Ve tú sólo, que ya eres mayor. Parece que te hayas hecho viejo. Qué contento estoy de teneros aquí. ¿Sabes qué ha pedido por Reyes? ¿Qué? Un caballo como el tuyo. Sí, tres le vamos a comprar. Lástima que no le podamos comprar ni uno de cartón. Ya sé cómo lo haré. Por cierto, ¿cómo has conseguido un caballo tan bueno? Me lo dio Picó. Sólo quedaba este en el regimiento. Qué suerte tuviste. Sí, mucha suerte. Mamá, ya está. Ya voy yo. ¡Hombre, por fin! Feliz Navidad. Atención. Brindemos. Por nuestras mujeres que, gracias al capitán, pueden acompañarnos en esta Nochebuena tan especial. Venga, va. Brindemos, pues. No sé cómo hemos podido sobrevivir sin ellas. Salud. Pero las mujeres locales no nos han tenido desatendidos. Estos habanos son el regalo de la señora del pueblo para los oficiales. Esto lo envía especialmente para usted. No sé qué será esto tan grande. ¡Un saco de patatas! Qué botas tan bonitas. Primero el caballo, y luego esto. Debe de pensar que el teniente tiene los pies delicados. Escuche, yo también tengo un regalo para usted. ¡Ojo! ¿Qué es esto, un libro? En la tercera página el protagonista ya es un cornudo. Evita describir paisajes, y las mujeronas siempre a punto. ¿De dónde sale esta maravilla? ¿No lo imagina? De Soleràs. ¿De ese hijo de ? Oiga, será un hijo de , pero tiene su gracia. Sí, muy gracioso, sí. Un oficial que deserta de su batallón de madrugada. ¿Su amigo le parece gracioso? Ya no es mi amigo. Ya era hora de que abriera los ojos. Un cobarde, es lo que es. Por mí, como si le hacen un consejo de guerra, pero desde luego es un genio. Aún recuerdo el día que vino aquel dido inglés que lo criticaba todo al visitar el regimiento. ¿Qué te pasa? Me duele la garganta. Levanta. ¿Pasa algo, señora? Creo que el niño se ha resfriado. Ni se te ocurra llevarte al niño. ¿No? Pues te lo llevas tú. Perdón, no me encuentro bien. La he hecho enfadar. No será gran cosa. ¿Qué te pasa? Permites que se burlen de Juli, y no sabemos si está vivo. ¡Ya basta, joder! Está vivito y coleando. Y haciendo de las suyas. ¿Lo has visto? Sí. ¿Dónde? En el otro bando. ¿Prisionero? No, vestido de nacional y apuntando hacia los nuestros, Trini. Irresponsable, mentiroso y traidor. No te creo. ¡No te creo! Pues así es tu querido amigo. Y quieres que te crea a ti, que me mientes sin parar.