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Los 40 Chile

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¡Traidor tú! ¿Cómo? Me has traicionado a mí. El caballo es de la Carlana, tu amante. ¿Y eso? ¡Joder, lo sabe todo el pueblo! ¿Sabes lo humillada que me siento? ¡No me toques! No me vuelvas a tocar. Trini. Sabía que no serías capaz de quererme como yo te he querido, pero no imaginaba que te volverías un farsante y un cínico. No pasó nada, lo juro. Ella me rechazó y Radio ¡Ni siquiera pudiste disfrutar! No quería decir eso, Trini. Por favor, déjame arreglarlo. ¿Por qué no nos casamos y olvidamos todo esto? ¿Y me lo dices ahora? ¿Sólo para expiar tu culpa? Lo que quiero es empezar de nuevo, como una familia de verdad. Eres el padre de Ramonet y eso no cambiará nunca, pero no vamos a formar una familia. Entiendo que estés dolida. No entiendes nada. Y lo que más me duele es que dejes a tu amigo como una . La única persona que me ha querido de verdad, la única que se ha interesado por saber quién era yo y qué necesitaba. Ve a divertirte con esa panda de borrachos. Ramonet y yo ya no te molestaremos. Mañana mismo me lo llevo a Barcelona. ¡Cómo te he añorado! Venga, sube. Venga, baja. ¿Y esto? No lo entiendo. No me juzgues por esto. Ahora mismo me es difícil juzgarte. Pero, ¿por qué? Creía haber muerto por fin Radio pero no tuve valor para morirme. Perdón por fallarte. Eres el único que no me ha fallado. Es lo bueno de ser inconstante. Para mí nunca lo has sido. Cuando te miro, me veo reflejada en tus ojos y me reconozco. Soy la Trini que quiero ser, no la que quieren que sea. ¿Qué haces? Ven. Quiero enseñarte el firmamento. Las estrellas nos dicen muchas cosas. Es precioso. ¿Ves estas dos inmensidades? Las estrellas que brillan Radio y las tinieblas oscuras que las rodean. Son como la sed y el agua. Una al lado de la otra Radio sin mezclarse nunca. Si lo hicieran, nacería el más glorioso de los planetas. ¿Sabes cómo se llamaría ese planeta? ¡El planeta Soleràs! Espera desde hace miles de años para florecer en un segundo de gloria y después morir. En Geología, los siglos son un suspiro. Pero nosotros tenemos un instante. Un único destello Radio de tan incierta gloria. Vengo a buscarte. No puedo. Estoy seca. Me odiarías por lo que no te puedo dar. Como yo odio a Lluís ahora. No me hables ahora de Lluís. ¡No puedo! Me ha humillado. Me ha dejado de respetar. Pero aun así no puedo dejar de quererlo. Quizá Lluís sea débil Radio pero nunca dejará de ocuparse de ti y de Ramonet. ¿Y qué debo hacer yo mientras? Recordar este momento perfecto. La luna Radio las estrellas Radio tu sonrisa Radio tu sonrisa. No me lo quitaré nunca. La analicé. ¿Y? Es como tú. De otro planeta. ¿Dónde estabas? No creo que deba explicarte nada. Trini, no es momento de discutir. El niño no está bien. ¿Qué le pasa? No lo sé. Está ardiendo. Avisa al médico. Estará borracho. ¡Pues le das un café! Veo que no le haces ascos a las visitas, sean del bando que sean. Siempre he sido previsora. Nuestro sino no puede depender de la suerte. En eso te doy toda la razón. ¿Más ron? Sí, gracias. No esperaba que me recibieras tan bien. Me has pillado de buen humor. Te sienta mejor ese uniforme. Tú también estás mejor vestida de colorines. El sol siempre sale por el mismo sitio. Nosotros debemos girarnos para atraparlo si queremos seguir vivos. Como girasoles. Como girasoles. Siempre nos hemos entendido bien. Eso pensaba yo también Radio pero vi que me utilizabas. Venga, Juli, todos nos utilizamos. No, todos no. Sea como sea, no me hiciste el favor que te pedí. No nos debemos nada. Te equivocas. Me debes mucho. ¿Qué te debo? Una compensación. ¿Por qué? Por destruir la moral del hombre más decente que conozco Radio y haber condenado a su mujer a la peor humillación. No sé de qué hablas. ¿No te suena un certificado falso? ¡Quieres dinero! No, no quiero tu dinero. Entonces, ¿por qué has venido? Quiero que te desnudes. Lo dirás de broma. En absoluto. Quiero ver cómo es el interior de una mujer araña como tú. ¿De verdad crees que puedes obligarme a desnudarme? Ahora estamos en el mismo bando. Puedo hablar. Se me da bien. O te pueden pegar un tiro. También podría ser. Nadie creerá a un desertor y a un borracho. Basta con extender el rumor y sembrar la duda. Sabes tan bien como yo que para deshonrar a una mujer tanto vale un cotilleo como una verdad como una casa. Te destrozaré antes. Sí, por favor. Estoy dispuesto a correr el riesgo. No tengo nada que perder. Tú no puedes decir lo mismo. Es decir, ¿quieres humillarme para compensar la humillación de otra mujer y restaurar la moral de tu amigo? ¿Y eso les hará sentirse mejor? No, a ellos no. Pero a mí sí. ¿Qué quieres? Ya te lo he dicho. Yo quiero ver lo que me imagino. Los pechos caídos de una mujer que parece joven, pero que tiene la carne vieja. Eso es lo que quiero ver. Ni muerta. No serás capaz. Ponme a prueba. Del todo. ¿Sabes cuándo me hizo esta mi padre? A los cuatro años. ¿Y esta? A los diecisiete. Entre medias dejé de contar. ¿Creías que serías el primero en tratarme como si no fuera una persona? Ya conoces el interior de la mujer araña. ¿Te hace sentirte mejor? A ver, guapo, abre la boca. Saca la lengua. Di ah Radio Este niño no tiene nada.